Levi Karter

Levi Karter es un hermoso paraguayo, que aunque criado en un pequeña ciudad de Ohio ama con locura a su tierra natal como lo demuestra el tatuaje que tiene en la espalda.


Levi Karter siempre quiso se modelo para adultos y cuando cumplió los 18 años empezó su carrera siendo gogó ya que ese maravilloso cuerpo no podía quedarse sin ser mostrado. Su primer novio, entrenador personal de estrellas porno, le encaminó para rodar cine XXX y poco más podemos decir de lo que es evidente: un auténtico dios guaraní que sólo con mirarnos nos hace estremecer.


De rol versátil, en 2014 se ha ganado con creces el Grabby a actor porno revelación del año. Si os gusta Levi Karte no os perdáis su Twitter y su Instagram.























Adam Champ

Adam Cham es sin duda uno de los más solicitados y respetados actores del cine gay para adultos. 
Este hermoso y masculino semental nació en Buenos Aires en 1976 y aunque se crió en la soleada Miami más tarde regreso a la tierra del tango, hasta que con 23 años pisó el acelerador de su vida: Miami, San francisco, Nueva York, México DF, Roma... ¡El trabajo y el amor le han hecho viajar mucho!


Adam Champ estudió Educación Física y se especializó en fútbol, algo que sin duda ha influido en la construcción de cada uno de sus alucinantes músculos y en su vida laboral, que no sólo se ha limitado al porno, ya que va desde Personal Trainer hasta asistente de vuelo, pasando por bailarín. Pero tenemos que ser realistas y decir que hubiera sido un pecado desaprovechar el talento de follador latino de Adam sino hubiera dado un paso más allá en su vida.


Comenzó en el porno de la mano de la productora Colt Studio, donde disfrutó trabajando y donde también conoció a su marido, el ex actor Carlo Masi. Pero en 2010 decidió cambiar de aires y fichó por Raging Stallion, hasta 2012 que regresó nuevamente a Colt.


Este porteño es uno de los últimos y verdaderos superstars, de los que con años de trabajo han elevado el porno gay a la categoría de arte. Películas, espectáculos en directo, colaboraciones en programas de televisión, portada de las principales revistas gays del mundo, reproducciones de su pene... ¡hasta edredones con su cara y entrada propia en Wikipedia! es un currículo que muy pocos pueden lucir, y del que Adam Champ puede estar muy orgulloso.